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FILOSOFÍA MASÓNICA.
CONOCER PARA SER1
Por Ricardo Serna
Filosofía de la Masonería. La imagen masónica
del hombre
Giuliano di Bernardo
Iberediciones
Madrid, 1991
267 páginas
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Hablar de filosofía en la actualidad
parece trasnochado. Vivimos unos tiempos en los que impera
lo fácil, lo simple, lo cómodo, y leer filosofía
no lo es en absoluto. El libro que traemos hoy a colación,
Filosofía de la Masonería, del italiano
Giuliano di Bernardo, es uno de esos libros que hacen
pensar, es decir, que incomodan a buena parte del personal.
Por otra parte, tampoco es ninguna rabiosa novedad editorial,
aunque por su contenido bien merece unos minutos de nuestro
tiempo.
El autor es profesor de Filosofía
de la Ciencia en la universidad de Trento y miembro titular
de la Académie Internationale de Philosophie des
Ciences. Ha publicado con anterioridad Introduzione
alla logica dei sistemi normativi (1972) o Le regole
dell'azione sociale (1979), entre otras obras. Di
Bernardo nos habla desde dentro, desde la vivencia personal,
pues el año 1990 fue elegido Gran Maestro del Gran
Oriente de Italia. Su libro, editado por vez primera en
Italia en marzo de 1987, ha sido reeditado al menos en
tres ocasiones en su país, y se ha traducido al
español, inglés y alemán.
Este libro nos habla de los orígenes
modernos de la Orden masónica, así como
de la concepción filosófica que la masonería
tiene del ser humano, de los símbolos de arquitectura
-elementos comunes a todas las obediencias masónicas
del mundo- con los que los masones se ayudan para tratar
de alcanzar la construcción de sí mismos
y de sus semejantes, y de las relaciones entre la masonería
y la religión, la masonería y la iglesia
Católica o la masonería y el Estado. Sólo
por la forma de tratamiento de los temas, igual que por
el sentido reflexivo con el que inunda Di Bernardo las
páginas de su libro, ya merecería la pena
leerlo con atención. Bien mirado, la obra tiene
un carácter pragmático, pues nos ayuda a
reflexionar acerca de nuestra propia calidad humana, sin
dejar tampoco de alentarnos en la búsqueda del
perfeccionamiento progresivo que toda persona debe anhelar.
Un libro, en suma, que nos hará pensar. Falta nos
hace.
1 Publicado en La Acacia, Zaragoza,
Nueva época, Año I, Nº 2, junio 1998,
p. 8.
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