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MASONERÍA Y SECRETISMO1
Por Ricardo Serna
El triple secreto de la Masonería
Ricardo de la Cierva
Editorial Fénix
Madrid, 1994
362 páginas
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La figura del historiador Ricardo de
la Cierva es de sobra conocida por la mayoría,
igual que su prolífica manera de editar. El año
pasado aparecía su libro Los años mentidos,
que ya va por la tercera edición, según
mis noticias. Y tras éste del que ahora nos ocupamos
aquí, ya tiene en los escaparates de las librerías
otro nuevo título, Carrillo miente, donde
analiza con lupa las aseveraciones que el líder
comunista Santiago Carrillo hace en sus recientes memorias.
El triple secreto de la Masonería
pretende ser, ante todo y sobre todo, un texto clarificador
que se adentre en las claves de la Orden a través
del análisis de sus orígenes, Constituciones
y rituales.
El autor se define, a priori, como historiador
católico y libre, diciendo mantener frente al tema
una postura independiente que no resulta demasiado verosímil
a tenor de algunos párrafos concluyentes. Al doctor
José Antonio Ferrer Benimeli, profesor de Historia
de la Universidad de Zaragoza y fundador del C.E.H.M.E
(Centro de Estudios Históricos de la Masonería
española), se le califica de "jefe de filas
de los jesuitas masómanos", cuando, desde
mi punto de vista, es uno de los hombres que mejor ha
sabido bucear en la historia de la Orden, en su evolución
histórica a lo largo de los siglos y hasta en sus
mismos problemas y contradicciones internas.
La historia, evidentemente, se puede
enfocar desde varias ópticas, respetables en su
mayoría, pero a nada conducen, sin embargo, descalificaciones
veladas o soterrados prejuicios.
La obra de Ricardo de la Cierva se divide
en cuatro partes más un epílogo, dedicadas
al estudio de Los orígenes, Las Constituciones
de Anderson, Los rituales vigentes de la Masonería
del Arte Real y Los ritos del Arco Real, respectivamente.
Las dos últimas quizá sean, para el lector
profano, las más interesantes del libro. La primera
parte está fundamentada esencialmente en la obra
Les origines de la Franc-Maçonnerie, de
Paul Naudon. De la Cierva nos habla de los "collegia"
o asociaciones profesionales romanas, de su evolución
posterior hacia lo que iban a ser luego las primitivas
logias medievales de constructores y, en definitiva, de
lo que fue siglos atrás la Masonería operativa,
antes de que los llamados "masones aceptados"
(ajenos al oficio de la construcción) se fuesen
imponiendo dentro de las logias durante los siglos XVI
y XVII.
En la segunda parte de su libro, Ricardo
de la Cierva transcribe las conocidas Constituciones
de Anderson, de 1723, punto de arranque oficial de
lo que se ha dado en llamar Masonería especulativa
o moderna.
En el epílogo, el historiador
ataca sin tapujos a la Masonería y relaciona la
Orden con la fe de la Iglesia. La define como "esencialmente
anticristiana", denominándola textualmente
"estertor del paganismo de nuestro tiempo",
aunque, curiosamente, duda entre calificarla de Hermandad,
Secta u Orden, de lo que se colige enseguida que no ha
llegado a la comprensión última de lo que
supone, en la actualidad, el espíritu tolerante
y la esencia más íntima de la Masonería
especulativa.
Es bien sabido, además, que las
antiguas condenas de la Iglesia Católica a la Masonería,
ya obsoletas, se han ido rectificando poco a poco, hasta
el punto de que en la última remodelación
del Código de Derecho Canónico ni siquiera
se apunta ni menciona el asunto de la Masonería.
Por otro lado, el autor da mucha importancia
en su libro -y sin duda la tuvo- a la Masonería
operativa y antigua, descuidando posiblemente facetas
actualizadas del espíritu masónico renovado
de las que nada dice en el libro, como la fraternidad,
la ayuda mutua y universal entre logias, la caridad práctica
en general y las obras sociales, merecedoras a veces,
por cierto, de todo elogio. El masón, además
de otras creencias superiores, tiene fe en el hombre
y en su capacidad social para convivir en paz y obrar
el bien. Estas ideas esenciales se llevan a la práctica
por medio de la acción discreta. Porque la Masonería
no difunde a bombo y platillo sus realizaciones positivas,
sino que se limita a mantener una postura digna y fiel
a su tradicional discreción, que no secretismo.
Este libro de Ricardo de la Cierva,
pese a lo que pueda decir el autor, está escrito
desde la pasión y la hostilidad, si bien se aprecian
unas maneras y un respeto de fondo hacia la Orden que
no todo el mundo es capaz de expresar como él lo
hace.
1 Publicado en Aportes, Revista de Historia Contemporánea,
Año X, Nº 28, octubre 1995, pp. 199-200.
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