Ricardo Serna nació en Zaragoza [España] en octubre de 1954, se licenció en Filosofía y Letras en su ciudad natal y amplió luego estudios en las universidades del País Vasco, Salamanca y Navarra. Años después, entre 1999 y 2001, cursa con brillantez el doctorado y es Diplomado en Estudios Avanzados de Literatura Española, y miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (Universidad de Zaragoza) y de la Asociación Aragonesa de Escritores.
   Ejerció diez años como profesor de literatura. Se dio a conocer como escritor en 1990, a raíz de la publicación de La noche de papel, su segundo libro de cuentos. Desde entonces han visto la luz de las imprentas un centenar de narraciones suyas y otros tantos artículos y ensayos, así
Ricardo Serna
[Foto de A. Ceruelo]
como colaboraciones para revistas de prestigio como Gaudeamus, Rolde, Aportes y Cuadernos de Aragón, entre otras.
   Ha hecho crítica literaria y tiene trabajos publicados en los principales diarios de su tierra, tanto en Heraldo de Aragón como en El Periódico de Aragón, del que fue colaborador tiempo atrás.
   Galardonado en once ocasiones -es, por ejemplo, Premio Ciudad de Palencia 1984, Premio Ciudad de Barbastro 1985 y finalista del Premio Reina Isabel de Portugal 2000- tiene publicados los libros de narrativa Relatos del insomnio (1984), La noche de papel (Relatos, 1968-1987) (1990), Los escritores (1995), Los días amargos (2000), Caballeros de la luz (2004), El laberinto de los goliardos (2005) y los ensayos Masonería y Literatura. La Masonería en la novela emblemática de Luis Coloma (1998) y Estudios masónicos. Cinco ensayos en torno a la Francmasonería (2008), de gran originalidad.
   Han aparecido también varios poemarios suyos: Es de piedra el poeta, La construcción de la rosa (ambos en 1999), y www.anónimo.es (2001), un particular homenaje a la figura y obra del extinto poeta aragonés Miguel Labordeta.
   Su estilo literario, sus maneras de hacer y decir o los argumentos de sus obras, han sido valorados positivamente a lo largo de los años por críticos, académicos y escritores de talla, como Tomás Salvador, Alonso Zamora Vicente, Carmen Kurtz, Miguel Delibes o Soledad Puértolas, entre otros, maestros de la palabra a los que Serna respeta y admira profundamente.
   En la actualidad reside en Zaragoza, donde ultima la preparación de otra de sus novelas.